lunes, 14 de septiembre de 2026

 

EL SECRETO ENCANTO DE NUESTRA BURGUESÍA

 

Juan Carlos Yáñez Andrade

 

Luis Buñuel estrenó en 1972 su película El discreto encanto de nuestra burguesía, una especie de sátira sobre la vida de la clase alta y los eventos un tanto surrealistas que devienen en el fondo de una existencia vacía y convenciones sociales basadas en la hipocresía y en la farsa. En el fondo Luis Buñuel buscó correr el velo de una vida, que detrás de las cortinas, mostraba las mismas miserias del resto de las otras clases sociales.

         Si la crítica se hubiera quedado ahí, serviría como faro para una crítica social de fondo, pero puntual. Al contrario, la representación que se ofrece a lo largo del filme de la iglesia, el ejército y la política, actúan como cuestionamiento a las instituciones sobre las cuales las clases altas buscaron sostener todo el andamiaje social. 

         Sin duda que ese encanto burgués ya no se sostiene en aquellas instituciones sociales del pasado, sino en un mañío Estado de Derecho en donde parece que todos somos iguales ante la ley. En eso se funda la democracia y la administración de justicia, en el hecho de delegar en terceros la resolución de controversias. El Estado de Derecho es la base de la paz social.

         Hace unas semanas atrás la prensa informó sobre la conducta de un adulto de 38 años detenido por conducir cerca de los 260 km. por hora en el sector de Vitacura. La prensa señaló que se trataba de un importante empresario, pero la jueza prohibió que se difundiera su nombre. Lo más sorprendente es que el imputado salió de los tribunales, tomó su auto y se fue conduciendo, ya que no se le retuvo su licencia, pese a que tenía antecedentes de manejar en estado de ebriedad. La jueza solo determinó arraigo nacional y firma mensual, al considerar que no era un peligro para la sociedad.

         Otro caso muy similar afectó a una influencer chilena, proveniente conocida por la amplia fortuna que ha acumulado debido a un modelo de negocios que se basa en acumular millones de seguidores y venta de rifas online. La prensa y los programas de farándula se hicieron un festín con este caso, dando origen a sesudas reflexiones sobre el origen de su fortuna y las prerrogativas que se daba a sentirse intocable. No se le aseguró ningún derecho a la privacidad, siendo expuesta al juicio siempre azaroso de los medios.

        Hace unos días el mismo tratamiento mediático tuvieron tres jóvenes que se extraviaron en el Cajón del Maipo, dando origen a una seguidilla de comentarios, burlas y debates, sobre las razones de por qué se extraviaron y si debían o no volver el dinero que el Estado había gastado en su rescate. La pregunta pertinente es si ese debate se habría dado si los jóvenes extraviados hubieran sido de otra condición social.

        Hoy nos hemos enterado de un empresario de la comuna de Vitacura, acusado de sustracción de menores y amenazas con armas de fuego. El hecho, ocurrido a mediados del mes de julio, tuvo su origen en que siete menores habrían estado jugando a tocar el timbre y salir corriendo por las calles del barrio. El vecino, según primeros cargos de la fiscalía, tomó su camioneta y salió persiguiendo a los menores, para luego subirlos a la fuerza y amenazarlos con armas de fuego. Solo el trabajo de la prensa y algunas filtraciones habrían permitido conocer del hecho. Pero no de la identidad del empresario. Ni la familia de los menores, ni menos la familia del empresario habrían querido dar a conocer el hecho. Lo sorprendente es que, una vez que la noticia se hizo pública, la propia fiscalía oriente evitó dar cualquier declaración y se mostró un tanto incómoda por las preguntas de la prensa.

         O nos acostumbramos a que todos los ciudadanos tienen los mismos derechos a la presunción de inocencia, a un debido proceso y al respeto a la honra durante el juicio y antes de cualquier fallo o nos liberamos de todas esas ataduras por igual. Estos hechos muestran no solo los sesgos de clase con los cuales se abordan hechos similares, sino, quizás lo más grave, las diferencias en el tratamiento que los propios tribunales hacen de estos casos. En algunos, plena publicidad en juicios públicos y mediáticos, en otros, el derecho a la honra y la privacidad.

      

jueves, 20 de agosto de 2026

 LA NUEVA HISTORIA SOCIAL

¿La historia de los excluidos o de los excluyentes?

 25 años de debate historiográfico

Juan Carlos Yáñez Andrade

Editorial Ahistórica, 2025

ISBN:  978-956-425-186-8





La Nueva Historia Social. ¿La historia de los excluidos o de los excluyentes?, es un testimonio escrito de 25 años de trayectoria académica, donde se ha hecho un contrapunto a la corriente historiográfica más influyente en Chile de las últimas cuatro décadas. Utilizando un repertorio variado de crítica, como reseñas, columnas y entrevistas, el autor desnuda los vacíos, inconsistencias y errores que subyacen a la Nueva Historia Social, sin dejar de reconocer su aporte, aunque dejando en claro que dicha corriente ya no responde a las necesidades de pensar el pasado reciente y actual de Chile.  


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viernes, 27 de marzo de 2026


Desafíos y riesgos: Justicia universitaria en tiempos de Ley Karin



Juan Carlos Yáñez
Columna Radio Bio Bio 

La Ley Karin (N°21.643) promulgada en agosto del año 2024, que recuerda a Karin Salgado, quien se quitó la vida el año 2019 por razones de acoso laboral, busca prevenir, investigar y sancionar el acoso laboral y sexual en el trabajo, tanto en el sector privado como en la administración pública.

 

lunes, 15 de diciembre de 2025

 

LA DIMENSIÓN TRANSNACIONAL EN EL QUIEBRE DE LA CONFEDERACIÓN 

DE TRABAJADORES DE CHILE (1946-1952)

Revista Izquierda N°53, 2024


Utilizando un enfoque transnacional, este artículo examina la división de la Confederación de Trabajadores de Chile (CTCH) entre 1946 y 1952. La literatura histórica existente se ha centrado principalmente en los conflictos entre las facciones socialistas y comunistas, enfatizando el sentimiento anticomunista que prevaleció durante el liderazgo de Bernardo Ibáñez y el Presidente Gabriel González Videla, particularmente con la aplicación de la "Ley Maldita". Este estudio pretende ampliar el discurso y arrojar luz sobre la compleja dinámica que se desarrolló en el seno del sindicalismo latinoamericano con el telón de fondo de la Guerra Fría y la influencia de Estados Unidos, canalizada a través de la American Federation of Labor (AFL), para promover un sindicalismo "democrático" en las Américas. Esto condujo a la fragmentación de la CTCH debido a la rivalidad entre facciones socialistas y comunistas. En este contexto, se resitúa la figura de Bernardo Ibáñez, quien ocupó posiciones estratégicas en el sindicalismo nacional e internacional, así como en el socialismo que predominó entre 1946-1952, pero cuyo protagonismo está subvalorado en la hagiografía partidaria y la historiografía política y sindical.

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viernes, 28 de noviembre de 2025

 

HISTORIA ECONÓMICA DE CHILE. MÁS ALLÁ DEL CRECIMIENTO. 

LLORCA Y MILLER (EDIT.)

FCE (2025)

A través de un exhaustivo análisis de fuentes y documentos, y una reflexión rigurosa y acabada, esta obra explora los principales acontecimientos económicos en Chile por más de dos siglos. Con la intención de completar los vacíos y omisiones que la producción reciente de la historiografía económica chilena ha dejado, este libro revisa una variedad de tópicos novedosos, como es el pensamiento económico, la macroeconomía, la demografía, ciertos indicadores de bienestar, la educación, el transporte, la banca y las finanzas, los impuestos, las elecciones laborales, la administración del estado, las empresas públicas, e incluso el clima, el deporte y el turismo, entre otros. Cada uno de los capítulos que comprenden esta obra, fundamental para la comprensión de la evolución económica de Chile, fue escrito por un especialista que, con lenguaje sencillo y accesible a los lectores, investiga las complejidades y particularidades de nuestra historia económica y empresarial.


CAP. XVII. HISTORIA ECONÓMICA DEL TURISMO EN CHILE: 1920-1980

AUTOR: JUAN CARLOS YÁÑEZ

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lunes, 30 de junio de 2025

RESEÑA DEL LIBRO 

Los pobres están invitados a la mesa. La alimentación popular en Chile, 1930-1950

Reseña de Andrés Rojas 






miércoles, 28 de mayo de 2025

 

COLUMNA:

Gabriel Salazar y la obra Labradores, peones y

 proletarios.

A 40 años de su publicación.

La dimensión internacional de un quehacer intelectual

Este 2025 se cumplen 40 años de la publicación que marcó un punto de inflexión en la historiografía chilena, en especial en el contexto de la dictadura, como es el libro del historiador Gabriel Salazar, Labradores, peones y proletarios. Formación y crisis de la sociedad popular chilena del siglo XIX, publicada por Ediciones Sur en septiembre de 1985. Esta columna busca poner en valor dicha obra y situarla en el contexto ideológico de la segunda mitad de la década de 1980 y el papel que tuvieron las elites globalizadas en apoyar la corriente historiográfica de la Nueva Historia Social en un marco mayor de discusión sobre el tipo de democracia y el modelo de transición que debía desarrollarse en Chile. Señalamos que la Nueva Historia Social habría jugado un papel fundamental como relato oficial de la Transición chilena, ofreciendo una lectura crítica del Chile Republicano, con la finalidad de desactivar el movimiento obrero y promover nuevos tipos de ciudadanía y modalidades de lucha, que fueron funcionales a un modelo político y económico dictado por las agencias y elites globales. Una pregunta recorre este escrito:


¿por qué las elites globalizadas y agencias internacionales estuvieron interesadas en financiar, durante los años 1980 y 1990, el proyecto de Nueva Historia Social que Gabriel Salazar lideraba?


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lunes, 14 de abril de 2025

 

El caos mundial, la compra de la casa de 

Salvador Allende y las derivas populistas

 

 

“El Estado Constitucional de Derecho es la condición institucional que permite a todos vivir en paz, porque en él el goce de los derechos no pende del arbitrio de un individuo o de una facción, sino que está garantizado por normas abstractas y generales, lo que se perfecciona cuando se funda en la democracia. Si en una república democrática, como es la nuestra (artículo 4°), la soberanía reside en el pueblo, éste se expresa directamente a través del poder constituyente y se objetiva jurídicamente en la Constitución, la cual no es una simple carta política, sino que la ley superior del ordenamiento jurídico que define el sistema de fuentes del derecho y, además, tiene fuerza normativa directa. Así, todos los órganos del Estado y sus titulares son poderes constituidos y sometidos, por lo tanto, a la Constitución” (Tribunal Constitucional, 10 de abril 2025).

 

Un Ceo del banco JP Morgan señaló, a propósito de la guerra arancelaria iniciada por Donald Trump, que el mundo vive el entorno más peligroso desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, hay que matizar esa declaración: ese entorno peligro tuvo sus orígenes en la década de 1930, al menos una década antes de la invasión alemana a Polonia en 1939. Cuando los partidos políticos se ven como corruptos, la democracia como incapaz de enfrentar el crimen organizado y el Estado como un botín, las personas empiezan a mirar salidas autoritarias que restablezcan, de algún modo, cierto orden perdido. Fenómenos como el ascenso de Hitler en la Alemania de los años 1930 o salidas populistas actuales como la de Bukele en el Salvador o del mismo Donald Trump en los Estados Unidos, parecen dar respuesta al votante que ve en estos liderazgos una salida a la crisis que experimenta.   

     En el presente parece que ya no se trata de luchar por la democracia a secas, vacía de contenido, sino que, por el contrario, los ciudadanos comienzan a preguntarse qué democracia se debe apoyar y promover en este nuevo entorno peligroso. Lo preocupante, más allá de las derivas populistas o autoritarias, es que las autoridades –presidenciales, parlamentarias o de instituciones públicas– construyan espacios de poder inmunes a la crítica ciudadana, espacios que alienten ejercicios antidemocráticos, de violación a la Constitución de la República o directamente de corrupción. No cuestionar el poder, por conveniencia o miedo, es ser cómplice de las consecuencias dañinas que su ejercicio puede acarrear. 

        El caso de la compra de la casa del Presidente Salvador Allende, así como el conjunto de desprolijidades que han salido a la luz pública y que llevaron a la destitución de la Senadora Isabel Allende por el Tribunal Constitucional debe ser un llamado de atención a que el trabajo mal hecho, la falta de controles a la función pública, el dejar hacer, la flojera intelectual, una cadena de errores de los cortesanos de turno, significó el fin de la carrera política de una senadora de la República. Pero el aprendizaje de fondo es que, si no hay medidas ni contrapesos y somos condescendientes con el poder, el daño que se le puede hacer a la democracia será irreversible.

        El que una serie de asesores de alto nivel no hayan rechazado la compra de la casa de Salvador Allende sólo se explica por la banalidad con la que asumieron sus responsabilidades públicas. En orden de magnitud un horror administrativo no se compara con los horrores de una dictadura –la “banalidad del mal” según Hannah Arendt–, pero la suma de estos errores o la intención tozuda de llevar hasta las últimas consecuencias las convicciones propias, como era transformar la casa de Salvador Allende en un museo, puede llevar a que la población se harte de la política y de los políticos y opte por salidas populistas. Que esto sea una lección para entender que los peligros para la democracia no solo nacen de los populistas de turno, sino de funcionarios públicos que abusen del ejercicio de su autoridad y pretendan salir impunes.

        Tal como señaló el fallo del Tribunal Constitucional, con fecha 10 de abril de 2025:

“Existe, en consecuencia, una íntima vinculación entre democracia y Estado Constitucional”