lunes, 26 de agosto de 2013

Charla: "Hacer historia transnacional. Trayectorias personales y profesionales en Francia, 2008-2013".


JUAN CARLOS YÁÑEZ ANDRADE 

  • Fecha y hora: 28/08/2013 - miércoles - 18:00 hrs.
    Lugar: Sala de Conferencias Profesora Ives Benzi Zenteno (Av. Capitán Ignacio Carrera Pinto 1025, cuarto piso, Ñuñoa) 2978 7031 
Organiza:
Departamento de Ciencias Históricas, Universidad de Chile

lunes, 1 de abril de 2013



 América Latina y la Organización Internacional del Trabajo: 
redes, cooperación técnica e institucionalidad social, 1919-1950

     (Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2013)

                             Fabián Herrera León y Patricio Herrera González (coords.)


Los trabajos aquí reunidos se insertan en un importante movimiento académico cuyo objetivo es estudiar con un enfoque transnacional la historia de las organizaciones internacionales establecidas en Ginebra al final de la Primera Guerra Mundial: la Sociedad de Naciones (SDN) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Dejando de lado la ya tradicional visión del fracaso atribuido a estos organismos como saldo del periodo de entreguerras, un número cada vez mayor de historiadores muestra un especial interés por la responsabilidad que dichas instituciones tuvieron en la construcción de redes complejas de contactos y en el establecimiento de nuevas prácticas favorables a la cooperación técnica y social, aspectos que en gran medida explican y caracterizan a las organizaciones internacionales de nuestro tiempo.


En cada una de las tres secciones de las que está compuesto el libro, se percibe un distanciamiento intelectual de la perspectiva determinista y estructuralista que caracterizó la literatura científica sobre la OIT, en los años 1960 y 1970. Enfocándose sobre todo en el segundo lustro del decenio de 1920 y la década de los años 1930, los autores ofrecen evidencias convincentes de la apertura de la OIT a actores no europeos y del intercambio de influencias entre personalidades ginebrinas y no ginebrinas. En efecto, estos trabajos van bastante más allá de la historiografía tradicional, que se concentra en el establecimiento de normas laborales,  procedimientos legales de la OIT y el papel jugado por los grupos constituyentes de su estructura tripartita. Los autores de esta obra dan visibilidad a personajes de la burocracia internacional que hasta el presente se los ha mantenido prácticamente en el anonimato. De especial interés son los lazos establecidos entre la OIT y los países de América latina, no tan solo por medio de los líderes de la organización y de sus países miembros, sino también a través de los funcionarios, expertos y técnicos ginebrinos, en diálogo permanente con actores no gubernamentales latinoamericanos. Otro aspecto que sobresale en cada una de estas contribuciones es la relación entre visiones universalistas, internacionalistas, regionalistas y nacionalistas. Otro gran mérito de los trabajos aquí presentados es que sus autores no caen en una especie de “Occidentalismo”, presentando imágenes estereotipadas y representaciones idealizadas o ultra negativas del mundo industrializado y de organizaciones como la OIT, que de él emanaron. La OIT es presentada como una organización dinámica sujeta a adaptaciones, presiones e influencias provenientes de cada uno de sus miembros, generando a la vez momentos de conflicto y oportunidades de cooperación dentro y fuera del organismo internacional. Entonces, a la colaboración entre América Latina y la OIT se la interpreta en términos de negociación y de ajuste a las realidades políticas, socio-económicas y culturales de la región y el mundo.

INDICE
Prólogo de Yannick Wehrli, pp. 11-16. 
Introducción de Magaly Rodríguez García, pp. 17-22. 
Primera parte: Corresponsales, redes y vínculos internacionales 
Juan Carlos Yáñez Andrade, "La OIT y la red sudamericana de corresponsales. El caso de Moisés Poblete, 1922-1946", pp. 25-61. 
Yannick Wehrli, "Francisco Walker Linares: un actor del internacionalismo ginebrino en Chile, 1927-1946", pp. 63-97. 
Fabián Herrera León, "Federico Bach, correspondiente en México de la Oficina Internacional del Trabajo, 1934-1940", pp.  99-124. 
Segunda parte: Misiones y asistencia técnica: una instancia de integración internacional 
Véronique Plata, "La difusión de las normas internacionales del trabajo en Venezuela, 1936-1939: una práctica de cooperación técnica internacional en la OIT", pp. 127-160. 
Norberto Osvaldo Ferreras, "La misión de Stephen Lawford Childs de 1934: la relación entre la OIT y el Cono Sur", pp. 161-195. 
Tercera parte: Las conferencias regionales y sus efectos en el campo social
Patricio Herrera González, "La primera conferencia regional del trabajo en América: su influencia en el movimiento obrero, 1936", pp. 199-242. 
Lisa Singleton, "The ILO and Social Security in Latin America, 1930-1950", pp. 243-274. 
Epílogo de los coordinadores, pp. 277-282.
Índice onomástico, pp. 283-286.


lunes, 23 de abril de 2012



JORNADAS DE ABUSO EMPRESARIAL Y JORNADAS DE LUCHA SOCIAL
LAS CASAS DE PRENDA Y EL CRÉDITO POPULAR EN CHILE (1905-1920)

TIEMPO HISTÓRICO, N°3, 2011, pp. 127-145
Revista UAHC, Santiago de Chile                                                                                           

Juan Carlos Yáñez Andrade
RESUMEN

Este artículo busca abordar el problema del crédito popular y las prácticas empresariales que se desarrollaron en torno al negocio prendario, así como las respuestas populares frente a este tipo de actividades. Se profundiza en dos momentos significativos en la evolución de las casas de prenda: el ataque que sufrieron durante la llamada “huelga de la carne” en octubre de 1905 y la ley que creó en 1920 la Caja de Crédito Popular.



A discutir:

"¿Qué es hacer historia legislativa? ¿Un simple recuento de discursos parlamentarios y leyes generadas en un hemiciclo deslegitimado frente a las formas apolíticas de asociatividad popular? Mientras los sectores populares se tomaban Santiago durante algunos días del mes de octubre de 1905, los sectores más conservadores de la política chilena se atrincheraban en los salones del Congreso para defender sus intereses y denunciar al movimiento social. Mientras los sectores populares saqueaban las casas de préstamos, los empresarios desplegaban todo su poder e influencia entre la clase política, tanto para mantener vivos esos recuerdos de saqueo y desacato popular, como para presentarse como emprendedores que cumplían una función económica fundamental para los más necesitados. Las víctimas de toda esta historia eran ellos y ellos debían ser protegidos por el imperio de la ley", p. 143.
      "Es ese imperio de la ley el que debe ser estudiado desde un punto de vista social. Si estamos de acuerdo en que la ley es el producto de intereses en juego, cuyas estrategias y éxitos no están definidos de antemano, la historia deja siempre abierta la posibilidad de que los sectores obreros logren imponer sus intereses en el parlamento. Negar esa probabilidad es suponer, por una parte, que las leyes siempre favorecen a los poderosos y ofrecer, por otra, el ejercicio legítimo, pero desgastante, de la lucha callejera como única forma de movilización popular", p. 143. 

viernes, 20 de enero de 2012

PRIMER ESCRITO SOBRE EL MOVIMIENTO OBRERO

LUIS GALDAMES: 
UN ESCRITO FUNDACIONAL DE LA HISTORIA DEL MOVIMIENTO OBRERO CHILENO (1907)


Boletín de la Academia Chilena de la Historia,
N°120, 2011.

En 1907, en un contexto de debate sobre la cuestión social, el historiador Luis Galdames  presentó al Primer Congreso Científico Panamericano un estudio sobre los orígenes y formación del movimiento obrero chileno. Por el carácter precursor que tiene el documento y por el contrapunto que ofrece a otras perspectivas historiográficas sobre el mismo tema, es necesario presentarlo en su integridad.

domingo, 30 de octubre de 2011

COLOQUIO INTERNACIONAL GINEBRA-OCTUBRE 2011

América Latina y la «Ginebra internacional» de entre-guerras: los inicios de una integración regional e internacional

Organizadores Yannick Wehrli y Aline Helg, Université de Genève.


A fines de octubre de este año, la Universidad de Ginebra, con el apoyo de la Sociedad Suiza de americanistas y el proyecto del Centenario de la OIT organizó el Coloquio « L'Amérique latine et la Genève internationale durant l'entre-deux-guerres », donde se presentaron cerca de una veintena de ponencias organizadas en seis sesiones:

PREMIERE SESSION :   Intellectuels, Idéalisme Pacifiste et Projet Coopératif Universel
DEUXIEME SESSION :  Multilatéralisme, Maintien de la Paix et Souveraineté Nationale
TROISIEME SESSION :  Universalisme et Particularismes Régionaux
QUATRIEME SESSION : Experts, Réseaux et Construction de Normes I
CINQUIEME SESSION :  Experts, Réseaux et Construction de Normes II :
                                          la Question du Travail
SIXIEME SESSION :      Echec ou Promesse d’Avenir ?

      Por nuestro interés particular, especial atención tuvieron las ponencias que trataron sobre la relación de la OIT y América Latina. Algunas de las conclusiones llamaban la atención en la necesidad de estudiar la institución de Ginebra en relación con los espacios regionales que se comenzaron a constituir en la década de 1930, de avanzar en el estudio de la cooperación técnica que la OIT llevó a cabo en el continente, así como la posibilidad que ofreció el continente de mostrar una realidad más compleja y diferente del modelo europeo de desarrollo social y económico. En todo caso todas las ponencias mostraron el interés renovado que en los últimos años ha tenido el estudio de las instituciones internacionales, ahora bajo los enfoques llamados transnacionales.



                                                                     Una de las sesiones del coloquio

                                                 Profesor Patricio Herrera mostrando su simpatía a la galería


                                                                                            Trabajo serio en los archivos de la OIT, Ginebra


                                                                                                           El expositor no está predicando

                                                                                                                La niña era de fierro

jueves, 22 de septiembre de 2011

LA OIT Y SUS FUNCIONARIOS




PARTE III

LOS FUNCIONARIOS LATINOAMERICANOS EN LA OIT

En el caso de las relaciones entre la OIT y la América Latina, su conducción  estuvo a cargo del corresponsal residente en Madrid Antonio Fabra Ribas.  Licenciado en Filosofía y Letras, había completado su formación con una serie de cursos de economía política, finanzas públicas et derecho administrativo en la Universidad de Barcelona[1]. Fabra Ribas era funcionario del “Instituto de Reformas Sociales de Madrid” y, desde esa plataforma, cumplió una labor importante de difusión de los ideales de la OIT en América Latina. Por ejemplo, de manera temprana publicó un libro sobre la OIT con prólogo de Albert Thomas, que puede ser considerado un primer intento de construir una imagen sobre la institución de Ginebra dirigido al público de habla hispana[2]. 
     Así, contratado bajo el marco del sistema de colaboración externa en 1921, se transformará en un importante funcionario encargado de llevar las relaciones del BIT con América Latina. Su formación profesional muy próxima a las tareas encomendadas por Albert Thomas, así como el manejo de varios idiomas, se cruzaba con sus contactos políticos en España y en algunos países del continente americano.
     Una tarea importante de Fabra Ribas en la oficina de Madrid comprendió la preparación de una edición en español de Informations sociales, la revista de la OIT, donde se seleccionaban artículos de acuerdo a los intereses de la región.
      En su cargo de responsable de dirigir la oficina de Madrid, debía coordinar en algunos aspectos el trabajo de los corresponsales latinoamericanos, en especial cuando tuvo que organizar el viaje de Albert Thomas en América del Sur en 1925.
      Ese acercamiento de la OIT con la región supuso el interés del Director de la OIT de contratar funcionarios latinoamericanos o corresponsales que cumplieran la labor de informantes en los propios países. Al respecto es importante destacar la figura de dos chilenos que tuvieron destacada participación en el trabajo administrativo del BIT.

Carlos García Palacios


Con estudios de Derecho y Filosofía fue contratado en el Servicio de Informaciones y Relaciones del BIT en 1922. Sus responsabilidades estuvieron en un primero momento dirigidas al análisis de la prensa latinoamericana, a la preparación de notas para la revista Informaciones Sociales, y la redacción de cartas y documentos en español. Tuvo un rol importante en la preparación de la visita de Albert Thomas a América del Sur en 1925, y actuando como corresponsal en terreno preparará un informe sobre la situación social y económica de la región del salitre del norte de Chile, en ocasión de esa visita del Director. Informe que publicaremos próximamente.




Moisés Poblete Troncoso

Director de la Oficina del Trabajo durante el gobierno de Arturo Alessandri, redactó el proyecto de Código Laboral presentado al Congreso en 1921. Reconocido por su formación universitaria, sub-secretario de Estado de la Previsión y del Trabajo, profesor a la Universidad de Chile, Moisés Poblete fue contratado en 1927 por el BIT de manera temporal. Incorporado a la División de Relaciones, en categoría miembro de sección B, sus funciones serán las siguientes: a) ocuparse de las relaciones con Chile, b) dirigir la preparación de un volumen de la serie legislativa sobre la legislación social sudamericana, c), intensificar el esfuerzo de ratificación de los países sudamericanos[3]. En 1929 Poblete devendrá funcionario permanente.
       Como funcionario encargado de las relaciones con América Latina, será responsable de hacer la primera recopilación sobre la legislación social del continente, publicada en dos volúmenes en 1928[4].  



[1] AOIT, P2228, Fabra Ribas
[2] Antonio Fabra Ribas, La Organización internacional del trabajo, Madrid, Javier Morata Editor, 1925
[3] « Extrait du rapport du 3 mai 1927, N°33 », AOIT, P 2037, M. Poblete Troncoso.
[4] OIT, Legislación social de América Latina, Vol. I-II, Ginebra, OIT, 1928-1929.

miércoles, 10 de agosto de 2011

LA PRIMERA BUROCRACIA SOCIAL

PARTE II

LA OIT Y SUS FUNCIONARIOS


El estudio de una burocracia internacional ha sido objeto de interés en el último tiempo. Largamente desdeñada de los estudios de las instituciones internacionales, se ha colocado atención en ellas por la capacidad de iluminar la vida cotidiana de las mismas organizaciones, también por la posibilidad que ofrecen de pensar el desarrollo administrativo más cercano a los actores y sus prácticas, así como para poner el acento en los conflictos que cruzaban en su etapa inicial de reconocimiento: su dimensión técnica, valórica, incluso política[1].
    La formación de una burocracia social en la OIT no fue fácil, considerando las dificultades presupuestarias, la ausencia en la época de prácticas de reclutamiento y de carrera funcionaria, o por los mismos eventos políticos y económicos de los primeros años[2].
      El rol de esa primera burocracia social no es despreciable teniendo en cuenta la necesidad de avanzar en una institución portadora de los ideales de paz universal y de justicia social después de la Primera Guerra mundial. Si la OIT había supuesto un modelo de organización institucional plenamente innovador con respecto a las precedentes organizaciones de naturaleza social -al incorporar la participación tripartita y la reunión de conferencias anuales para vigilar la puesta en práctica de una legislación social-, en materia de formación de una burocracia interna la OIT avanzó también en la modernización permanente de sus procesos administrativos. Al respecto es necesario señalar la capacidad de la OIT en construir un cuadro administrativo competente en materia de trabajo, abierto a varias nacionalidades y con un programa de promoción basado en informes anuales que aseguraban el compromiso del personal.
         El status de los funcionarios del BIT era de funcionario internacional, no sometido a la soberanía de los Estados y comprometido con la institución de Ginebra a partir de la firma de un contrato de lealtad.


                                             

       Un aspecto también innovador dice relación con la creación de oficinas de correspondencia y de corresponsales repartidas por el mundo. La necesidad de establecer relaciones constantes con la marcha política y social de las naciones más importantes, así como el peligro de formar una organización excesivamente centralizada, llevó a la OIT a conformar una burocracia verdaderamente internacional.  
     




[1] François Dubet, Le déclin de l’institution, Paris, Seuil, 2002.
[2] Un interesante y casi único trabajo sobre la burocracia de la OIT es el de Veronique Plata, Le recrutement des fonctionnaires du Bureau international du travail en 1920 : une approche prosopographique, Université de Genève, 2010. 

lunes, 18 de julio de 2011

LOS ARCHIVOS DE LA OIT

LOS ARCHIVOS DE LA OIT: de un centro de documentación a un reservorio de la conciencia social

Iniciamos con esta publicación una serie de relatos sobre los archivos existentes en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con sede en Ginebra y que son fundamentales a la hora de trabajar temáticas laborales en un contexto de estudios transnacionales.





PARTE I   EL GABINETE DE ALBERT THOMAS

El origen de la OIT es bien conocido y se enmarca en los acuerdos del Tratado de Versalles que ponen fin a la Primera Guerra Mundial. Albert Thomas dirige la Oficina internacional del trabajo (BIT), la cual cumple funciones de consejo ejecutivo, entre 1920 y 1932.
     Es así como los archivos de la OIT se confunden en un primer momento con la documentación que va reuniendo Albert Thomas a través de sus viajes, reuniones, cartas y documentos oficiales. Solo con el tiempo, y cuando la funciones del BIT se centren en su sede definitiva en Ginebra, se irán diferenciando la documentación oficial del Registro central y la documentación más personal y directa del Director Albert Thomas. Así nace el Fondo o más conocido Gabinete Albert Thomas.

     El Gabinete está formado por:

a)      Correspondencia.
b)      Textos de discursos, conferencias, artículos, etc.
c)      Notas, informes, estudios de corresponsales.
d)     Libros, manuscritos y artículos de periódicos.

     Tal como señala Romo Becci, “este conjunto de alrededor de 32 metros lineales aporta preciosa información sobre el hombre, el hombre de corazón, de pensamiento y de acción, el negociador, el realizador, el administrador, el director, el animador, el orador, el escritor, el hombre político; y también sobre la vida y la actividad del BIT, sobre las cuestiones sociales e incluso sobre algunos grandes problemas de política internacional para el periodo comprendido entre 1913 y 1932” (Les Cahiers Irice, N°2, 2008).
    
Los viajes de Albert Thomas:

Un aspecto fundamental para conocer la naturaleza del funcionamiento del BIT, así como las modalidades de organización de la información por parte del Gabinete Albert Thomas son los viajes de su Director. Se calcula que entre 1920 y 1932 visitó 39 países en las más variadas partes del mundo, uno de cuyos viajes lo trajo por América del Sur en 1925.