miércoles, 24 de julio de 2024
jueves, 20 de junio de 2024
PROFESOR DR. JUAN CARLOS YÁÑEZ ANDRADE
PARTICIPA EN SEMINARIO INTERNACIONAL SOBRE ORGANIZACIONES
INTERNACIONALES
En el marco de la finalización del proyecto Fondecyt regular 1210448, cuyo coinvestigador es el profesor Juan Carlos Yáñez Andrade, se desarrolló en las dependencias del Instituto de Historia de la Universidad San Sebastián, el Seminario Organizaciones internacionales y su influencia en las relaciones sociolaborales de América Latina (1930-1960).
viernes, 7 de junio de 2024
RESEÑA
Libro Juan Carlos Yáñez, Los pobres están invitados a la mesa. La alimentación popular en Chile, 1930-1950 (Ril Editores-Cidep, 2023)
Dr. Patricio Herrera
Los pobres están invitados a la mesa. La alimentación popular en Chile: 1930-1950, autoría del destacado historiador Juan Carlos Yáñez Andrade, es una sofisticada reconstrucción histórica sobre un objeto de estudio novedoso y que presta atención a un problema que tiene intersecciones disciplinarias muy relevantes, dialogando con un nutrido “arsenal” de fuentes primarias y secundarias de notable diversidad y actualización. Por sus páginas hay un ejercicio intelectual que nutre y dignifica el oficio de historiar. Su investigación no es lineal ni esencialista, como tantas que se han publicado en los últimos lustros. Por lo mismo, su perspectiva tiene la virtud de afrontar un objeto de estudio que está descrito, explicado e interpretado en movimiento. Por sus páginas el lector tendrá la oportunidad de ir participando de la recuperación de testimonios, experiencias, debates, planificaciones, estadísticas, proyectos y soluciones, con un registro muy cultivado de hacer historia social, historia política, historia institucional, historia económica, historia cultural e historia de la medicina.
Leer reseña
viernes, 31 de mayo de 2024
Turismo para todos. El gobierno de Salvador Allende y los balnearios populares (1970-1973)
El objetivo del presente artículo es estudiar el turismo social durante la Unidad Popular en Chile (1970-1973) y en específico su programa de balnearios populares. Se señala que los balnearios populares se inscriben en un desarrollo histórico del derecho al descanso y el turismo, pero que durante la Unidad Popular fueron parte de la disputa por los espacios que habían sido tradicionalmente privilegio de la elite y la clase media favorecida. Como resultados, se señala que los balnearios populares se extendieron a lo largo del país impactando la vida de miles de veraneantes y jugando un papel importante en la construcción de la sociedad socialista.
Revista Trashumante, N°23 (2024)
miércoles, 17 de abril de 2024
RESEÑA
Patricio Herrera, En favor de una patria de los trabajadores. Historia transnacional de la Confederación de Trabajadores de América Latina (1938-1953). Buenos Aires, Ediciones CEHTI, Colegio de Michoacán, Ediciones Imago Mundi, 2022.
martes, 2 de abril de 2024
Huachipato, los últimos vestigios de la clase obrera
viernes, 1 de marzo de 2024
UN RECTOR Y UN JUEZ
QUE SON UN PELIGRO PARA CHILE
La
delincuencia y las demandas por mayor seguridad han sido los tópicos que inundan
el debate hace muchos años, todo agravado después de la pandemia. Fenómenos como
la globalización, aumento del crimen organizado, así como la presencia de
bandas internacionales o transnacionales, son fenómenos que la
institucionalidad del Estado chileno no está en capacidad de enfrentar, al menos no con las herramientas tradicionales.
Hay ciertos consensos sobre los cambios
que ha tenido la delincuencia y cómo las estadísticas muestran un crecimiento
sostenido de las tasas de criminalidad, en especial la de homicidios. De
acuerdo con la información oficial, de aquellos homicidios que se producen en la
calle y sin autor conocido, las posibilidades de llegar a procesar a su autor no
supera el 10% de los casos. La criminalidad también ha cambiado, son
delincuentes que se han criado en un mundo virtual del cual se desconectan cuando
quieren, no teniendo ninguna sujeción marcada por las consecuencias de sus
acciones. La vida ya no tiene ningún valor, o al menos no el valor de un par de
zapatillas, por las cuales los jóvenes están dispuestos a matar, donde hoy
primero se dispara y luego se roba. Ya no es la bolsa o la vida, sino la bolsa
y la vida.
La
polémica decisión de un juez de la república que autorizó video conferencias de
una célula del Tren de Aragua con el exterior y además visitas conyugales, en
una cárcel de alta seguridad que está destinada al control y seguimiento de
criminales de alta peligrosidad, ha abierto un debate que en Chile despierta pasiones
pero que no conduce a nada. El juez argumentó su decisión apelando a tratados internacionales,
la práctica de la buena justicia y motivaciones en pro de la reinserción del
delincuente. Argumentos tan genéricos que no pueden aplicarse cuando tales
decisiones pueden afectar investigaciones en curso o pueden incentivar nuevos
delitos desde las mismas cárceles.
Sin embargo, lo más interesante de la polémica
fue la columna en defensa del juez Urrutia del rector de la Universidad Diego
Portales, Carlos Peña, conocido por sus comentarios dominicales, su pensamiento
liberal progresista y ser uno de los autores de la Reforma Procesal Penal, lo
que podemos llamar el “Transantiago de la justicia” del gobierno de Ricardo
Lagos. Dicha reforma, necesaria en sus aspectos principales, estableció un
sistema garantista a toda prueba, que puso el foco del proceso en la defensa
del acusado y no de la víctima; que no fue acompañada con una reforma del Código
Penal de hace más de 100 años; y que, por último, no se hace cargo hasta el día
de hoy, en ninguno de sus aspectos, de la nueva criminalidad existente en
Chile.
Los argumentos de la defensa del rector Peña parten cuestionando las críticas formuladas a la decisión del juez como “viscerales, hechas para la galería”, cuestionamiento propio de un intelectual que al parecer sale poco de su oficina de rectoría. Los argumentos de fondo apuntan a destacar los derechos de los criminales, pero en especial que estamos en un Estado de Derecho, cuyos garantes son las leyes y jueces. Negar la llamada a los acusados conduciría –según Peña– a transformarlos en víctimas del Estado. Nos recuerda el rector que el Estado son un conjunto de reglas y principios que permiten la vida en sociedad y que no podemos violar sin poner en peligro nuestra propia convivencia.
No hay que perderse, el liberalismo del rector Peña imagina una sociedad organizada por reglas del mercado que provee los bienes y servicios necesarios para su reproducción, junto con un espacio público de lo político que asegura la trascendencia de nuestras acciones individuales. Por supuesto que hay males en este universo del rector Peña (robos, desfalcos, asesinatos, entre otros), pero que serán sancionados por una comunidad de hombres buenos (un apasionado del mundo griego). En este proyecto político liberal de cuño "progresista" no hay espacio para el Estado, haciéndole el juego, paradojalmente, a otros grupos que desde distintas veredas buscan destruirlo.
El discurso de estas vanguardias progresistas nos revela los peligros que reporta para una sociedad la existencia de intelectuales desconectados de la realidad, que la observan a partir de principios ideológicos y doctrinarios pensados para 200 años atrás, y que no ofrecen soluciones eficientes para el mundo que les toca vivir. Viven en un castillo de cristal, reflexionando sobre el tiempo presente, en la seguridad de que por esos cristales solo pasará la luz del día y jamás la oscuridad de la noche.
Sería bueno recordarle al rector Carlos
Peña que el Estado de Derecho, al cual apela todos los domingos desde su
escritorio, está en crisis y es sometido a prueba todos los días por la misma
criminalidad que ese Estado debe defender. Solo un ejemplo, para finalizar. No existe en Chile la pena de muerte, pero esta pena de muerte la aplican todos los días los delincuentes a sus víctimas, mientras el Estado mira perplejo sin saber qué hacer.
jueves, 29 de febrero de 2024
RESEÑA DEL LIBRO: CONOZCA CHILE. UNA HISTORIA DEL TURISMO NACIONAL, 1850-1975, Reseña Patricio Herrera
REVISTA 396, 2023




