Desafíos y riesgos: Justicia universitaria en tiempos de Ley Karin
LA NUEVA HISTORIA SOCIAL
¿La historia de los excluidos o de los excluyentes?
25 años de debate historiográfico
Juan Carlos Yáñez Andrade
Editorial Ahistórica, 2025
ISBN: 978-956-425-186-8
La Nueva Historia Social. ¿La historia de los excluidos o de los excluyentes?, es un testimonio escrito de 25 años de trayectoria académica, donde se ha hecho un contrapunto a la corriente historiográfica más influyente en Chile de las últimas cuatro décadas. Utilizando un repertorio variado de crítica, como reseñas, columnas y entrevistas, el autor desnuda los vacíos, inconsistencias y errores que subyacen a la Nueva Historia Social, sin dejar de reconocer su aporte, aunque dejando en claro que dicha corriente ya no responde a las necesidades de pensar el pasado reciente y actual de Chile.
LA DIMENSIÓN TRANSNACIONAL EN EL QUIEBRE DE LA CONFEDERACIÓN
DE TRABAJADORES DE CHILE (1946-1952)
Revista Izquierda N°53, 2024
Utilizando un enfoque transnacional, este artículo examina la división de la Confederación de Trabajadores de Chile (CTCH) entre 1946 y 1952. La literatura histórica existente se ha centrado principalmente en los conflictos entre las facciones socialistas y comunistas, enfatizando el sentimiento anticomunista que prevaleció durante el liderazgo de Bernardo Ibáñez y el Presidente Gabriel González Videla, particularmente con la aplicación de la "Ley Maldita". Este estudio pretende ampliar el discurso y arrojar luz sobre la compleja dinámica que se desarrolló en el seno del sindicalismo latinoamericano con el telón de fondo de la Guerra Fría y la influencia de Estados Unidos, canalizada a través de la American Federation of Labor (AFL), para promover un sindicalismo "democrático" en las Américas. Esto condujo a la fragmentación de la CTCH debido a la rivalidad entre facciones socialistas y comunistas. En este contexto, se resitúa la figura de Bernardo Ibáñez, quien ocupó posiciones estratégicas en el sindicalismo nacional e internacional, así como en el socialismo que predominó entre 1946-1952, pero cuyo protagonismo está subvalorado en la hagiografía partidaria y la historiografía política y sindical.
HISTORIA ECONÓMICA DE CHILE. MÁS ALLÁ DEL CRECIMIENTO.
LLORCA Y MILLER (EDIT.)
FCE (2025)
A través de un exhaustivo análisis de fuentes y documentos, y una reflexión rigurosa y acabada, esta obra explora los principales acontecimientos económicos en Chile por más de dos siglos. Con la intención de completar los vacíos y omisiones que la producción reciente de la historiografía económica chilena ha dejado, este libro revisa una variedad de tópicos novedosos, como es el pensamiento económico, la macroeconomía, la demografía, ciertos indicadores de bienestar, la educación, el transporte, la banca y las finanzas, los impuestos, las elecciones laborales, la administración del estado, las empresas públicas, e incluso el clima, el deporte y el turismo, entre otros. Cada uno de los capítulos que comprenden esta obra, fundamental para la comprensión de la evolución económica de Chile, fue escrito por un especialista que, con lenguaje sencillo y accesible a los lectores, investiga las complejidades y particularidades de nuestra historia económica y empresarial.
CAP. XVII. HISTORIA ECONÓMICA DEL TURISMO EN CHILE: 1920-1980
AUTOR: JUAN CARLOS YÁÑEZ

RESEÑA DEL LIBRO
Los pobres están invitados a la mesa. La alimentación popular en Chile, 1930-1950
Reseña de Andrés Rojas
COLUMNA:
Gabriel Salazar y la obra Labradores, peones y
proletarios.
A 40 años de su publicación.
La dimensión internacional de un quehacer
intelectual
Este 2025 se cumplen 40 años de la publicación que marcó un
punto de inflexión en la historiografía chilena, en especial en el contexto de
la dictadura, como es el libro del historiador Gabriel Salazar, Labradores,
peones y proletarios. Formación y crisis de la sociedad popular chilena del
siglo XIX, publicada por Ediciones Sur en septiembre de 1985. Esta columna
busca poner en valor dicha obra y situarla en el contexto ideológico de la
segunda mitad de la década de 1980 y el papel que tuvieron las elites globalizadas
en apoyar la corriente historiográfica de la Nueva Historia Social en un marco
mayor de discusión sobre el tipo de democracia y el modelo de transición que
debía desarrollarse en Chile. Señalamos que la Nueva Historia Social habría
jugado un papel fundamental como relato oficial de la Transición chilena,
ofreciendo una lectura crítica del Chile Republicano, con la finalidad de
desactivar el movimiento obrero y promover nuevos tipos de ciudadanía y
modalidades de lucha, que fueron funcionales a un modelo político y económico
dictado por las agencias y elites globales. Una pregunta recorre este escrito:¿por qué
las elites globalizadas y agencias internacionales estuvieron interesadas en
financiar, durante los años 1980 y 1990, el proyecto de Nueva Historia Social
que Gabriel Salazar lideraba?
El caos mundial, la compra de la casa de
Salvador Allende y las derivas populistas
“El Estado
Constitucional de Derecho es la condición institucional que permite a todos
vivir en paz, porque en él el goce de los derechos no pende del arbitrio de un individuo
o de una facción, sino que está garantizado por normas abstractas y generales,
lo que se perfecciona cuando se funda en la democracia. Si en una república
democrática, como es la nuestra (artículo 4°), la soberanía reside en el
pueblo, éste se expresa directamente a través del poder constituyente y se
objetiva jurídicamente en la Constitución, la cual no es una simple carta
política, sino que la ley superior del ordenamiento jurídico que define el
sistema de fuentes del derecho y, además, tiene fuerza normativa directa. Así,
todos los órganos del Estado y sus titulares son poderes constituidos y
sometidos, por lo tanto, a la Constitución” (Tribunal Constitucional, 10 de
abril 2025).
Un
Ceo del banco JP Morgan señaló, a propósito de la guerra arancelaria iniciada
por Donald Trump, que el mundo vive el entorno más peligroso desde la Segunda
Guerra Mundial. Sin embargo, hay que matizar esa declaración: ese entorno
peligro tuvo sus orígenes en la década de 1930, al menos una década antes de la
invasión alemana a Polonia en 1939. Cuando los partidos políticos se ven como
corruptos, la democracia como incapaz
de enfrentar el crimen organizado y el Estado como un botín, las personas
empiezan a mirar salidas autoritarias que restablezcan, de algún modo, cierto
orden perdido. Fenómenos como el ascenso de Hitler en la Alemania de los años
1930 o salidas populistas actuales como la de Bukele en el Salvador o del mismo
Donald Trump en los Estados Unidos, parecen dar respuesta al votante que ve en
estos liderazgos una salida a la crisis que experimenta.
En el
presente parece que ya no se trata de luchar por la democracia a secas, vacía
de contenido, sino que, por el contrario, los ciudadanos comienzan a
preguntarse qué democracia se debe apoyar y promover en este nuevo entorno
peligroso. Lo preocupante, más allá de las derivas populistas o autoritarias,
es que las autoridades –presidenciales, parlamentarias o de instituciones
públicas– construyan espacios de poder inmunes a la crítica ciudadana, espacios
que alienten ejercicios antidemocráticos, de violación a la Constitución de la
República o directamente de corrupción. No cuestionar el poder,
por conveniencia o miedo, es ser cómplice de las consecuencias dañinas que su
ejercicio puede acarrear.
El caso de la compra de
la casa del Presidente Salvador Allende, así como el conjunto de
desprolijidades que han salido a la luz pública y que llevaron a la destitución
de la Senadora Isabel Allende por el Tribunal Constitucional debe ser un
llamado de atención a que el trabajo mal hecho, la falta de controles a la
función pública, el dejar hacer, la flojera intelectual, una cadena de errores
de los cortesanos de turno, significó el fin de la carrera política de una
senadora de la República. Pero el aprendizaje de fondo es que, si no hay medidas ni contrapesos y somos
condescendientes con el poder, el daño que se le puede hacer a la
democracia será irreversible.
El
que una serie de asesores de alto nivel no hayan rechazado la compra de la casa
de Salvador Allende sólo se explica por la banalidad con la que
asumieron sus responsabilidades públicas. En orden de magnitud un horror
administrativo no se compara con los horrores de una dictadura –la “banalidad
del mal” según Hannah Arendt–, pero la suma de estos errores o la intención
tozuda de llevar hasta las últimas consecuencias las convicciones propias, como
era transformar la casa de Salvador Allende en un museo, puede llevar a que la
población se harte de la política y de los políticos y opte por salidas populistas.
Que
esto sea una lección para entender que los peligros para la democracia no solo
nacen de los populistas de turno, sino de funcionarios públicos que abusen del
ejercicio de su autoridad y pretendan salir impunes.
Tal
como señaló el fallo del Tribunal Constitucional, con fecha 10 de abril de
2025:
“Existe,
en consecuencia, una íntima vinculación entre democracia y Estado
Constitucional”
INFORME FISCALÍA NACIONAL ECONÓMICA
Estudio sobre el mercado del hospedaje
El año 2024 La Fiscalía Nacional económica investigó el mercado del hospedaje en Chile, revisando la dinámica competitiva del sector en los últimos años. Para dar contexto histórico a la industria, utilizó nuestros trabajos sobre la industria turística y el empresariado hotelero (Ver en especial Sección Antecedentes, letra B Historia del mercado del hospedaje en Chile)
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
LA REVOLUCIÓN DE LAS IDEAS SOCIALES EN CHILE, 1907-1948 (RIL EDITORES, 2024)
Agradecer a la Universidad San Sebastián, en la persona del decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, porque se está apostando a una formación de alto nivel en Historia, tanto en su formación de pregrado, como postgrado. También, agradecer a Santiago Aránguiz, que como director del Instituto de Historia organizó este evento. En especial nuestros agradecimientos a los historiadores Ana María Stuven y Joaquín Fermandois por leer y comentar el libro.
Por qué es importante este libro,
porque desde hace 75 años que nos han convencido de que solo se puede hacer
historia social de Chile, del siglo XIX y especialmente del siglo XX, desde dos
paradigmas: el paradigma marxista, que se instala en nuestra historiografía a
mediados del siglo XX y que dura simbólicamente hasta 1973; y, en segundo
lugar, desde el paradigma Neomarxista o Nueva Historia Social y que surge
emblemáticamente con el libro del historiador Gabriel Salazar Labradores,
peones y proletarios de 1985, el cual tiene como objetivo reconstruir el
derrotero histórico de la formación del proletariado chileno.
Pareciera, entonces, que no se puede
hacer historia social fuera de esos dos marcos ideológicos e interpretativos, y
todos los que intentamos hacer una historia social del siglo XX fuera de esos
marcos, al menos hace más de 25 años, nos dicen que no es
historia social lo que hacemos, sometiéndonos a una explícita marginación.
Qué nos propone este libro. Rescatamos una serie de intelectuales que pensaron Chile y enfrentaron una profunda cuestión social a comienzos del siglo XX, que pensaron el país y abordaron los problemas sociales, no alejados de un marco ideológico, pero mirando de frente la realidad y ofreciendo propuestas razonadas y realistas para enfrentar la crisis, cuyo modelo institucional duró hasta el año 1973. De esta forma, este libro demuestra, a través del rescate de una serie de intelectuales provenientes de distintas vertientes ideológicas, así como del estudio crítico que ofrecemos, que se puede hacer historia social fuera de esos dos marcos interpretativos antes señalados, destacando pensadores que dieron sus propias batallas antes de la generación marxista de mediados de la década de 1950.
Pero no nos quedamos en un diagnóstico crítico, también proponemos una historia social renovadora, que ofrezca una visión integral y no excluyente ni identitaria de lo que es Chile. Una historia social renovadora que se expresa en el siguiente desiderátum, manifestado en forma de decálogo:
1°Una historia social que ofrezca una visión comprensiva e integral de los procesos, que abra perspectiva y no las cierre.
2° Una historia social sin exclusiones, donde no haya buenos y malos.
3°Una historia social no esencialista ni identitaria.
4° Una historia social honesta intelectualmente, que no sea sesgada, que tenga compromiso con la verdad.
5° Una historia social que sea rigurosa con las fuentes.
6°Una historia social que integre al Estado, porque el Estado no es solo destructor del tejido social, también es constructor.
7°Una historia social que integre a los empresarios o clases medias como objeto de estudio.
8° Una historia social que integre la política, pero no solo la política partidista, sino también la política pública y la política social.
9° Una historia social que piense a los trabajadores, al menos por un momento, independiente de su adscripción ideológica.
10. Una historia social que no tenga una agenda política, al menos no una agenda política partidista.
(Comentario Juan Carlos Yáñez Andrade)
PROFESOR DR. JUAN CARLOS YÁÑEZ ANDRADE
PARTICIPA EN SEMINARIO INTERNACIONAL SOBRE ORGANIZACIONES
INTERNACIONALES
En el marco de la finalización del proyecto Fondecyt regular 1210448, cuyo coinvestigador es el profesor Juan Carlos Yáñez Andrade, se desarrolló en las dependencias del Instituto de Historia de la Universidad San Sebastián, el Seminario Organizaciones internacionales y su influencia en las relaciones sociolaborales de América Latina (1930-1960).
RESEÑA
Libro Juan Carlos Yáñez, Los pobres están invitados a la mesa. La alimentación popular en Chile, 1930-1950 (Ril Editores-Cidep, 2023)
Dr. Patricio Herrera
Los pobres están invitados a la mesa. La alimentación popular en Chile: 1930-1950, autoría del destacado historiador Juan Carlos Yáñez Andrade, es una sofisticada reconstrucción histórica sobre un objeto de estudio novedoso y que presta atención a un problema que tiene intersecciones disciplinarias muy relevantes, dialogando con un nutrido “arsenal” de fuentes primarias y secundarias de notable diversidad y actualización. Por sus páginas hay un ejercicio intelectual que nutre y dignifica el oficio de historiar. Su investigación no es lineal ni esencialista, como tantas que se han publicado en los últimos lustros. Por lo mismo, su perspectiva tiene la virtud de afrontar un objeto de estudio que está descrito, explicado e interpretado en movimiento. Por sus páginas el lector tendrá la oportunidad de ir participando de la recuperación de testimonios, experiencias, debates, planificaciones, estadísticas, proyectos y soluciones, con un registro muy cultivado de hacer historia social, historia política, historia institucional, historia económica, historia cultural e historia de la medicina.
Turismo para todos. El gobierno de Salvador Allende y los balnearios populares (1970-1973)
El objetivo del presente artículo es estudiar el turismo social durante la Unidad Popular en Chile (1970-1973) y en específico su programa de balnearios populares. Se señala que los balnearios populares se inscriben en un desarrollo histórico del derecho al descanso y el turismo, pero que durante la Unidad Popular fueron parte de la disputa por los espacios que habían sido tradicionalmente privilegio de la elite y la clase media favorecida. Como resultados, se señala que los balnearios populares se extendieron a lo largo del país impactando la vida de miles de veraneantes y jugando un papel importante en la construcción de la sociedad socialista.
Revista Trashumante, N°23 (2024)
RESEÑA
Patricio Herrera, En favor de una patria de los trabajadores. Historia transnacional de la Confederación de Trabajadores de América Latina (1938-1953). Buenos Aires, Ediciones CEHTI, Colegio de Michoacán, Ediciones Imago Mundi, 2022.
UN RECTOR Y UN JUEZ
QUE SON UN PELIGRO PARA CHILE
La
delincuencia y las demandas por mayor seguridad han sido los tópicos que inundan
el debate hace muchos años, todo agravado después de la pandemia. Fenómenos como
la globalización, aumento del crimen organizado, así como la presencia de
bandas internacionales o transnacionales, son fenómenos que la
institucionalidad del Estado chileno no está en capacidad de enfrentar, al menos no con las herramientas tradicionales.
Hay ciertos consensos sobre los cambios
que ha tenido la delincuencia y cómo las estadísticas muestran un crecimiento
sostenido de las tasas de criminalidad, en especial la de homicidios. De
acuerdo con la información oficial, de aquellos homicidios que se producen en la
calle y sin autor conocido, las posibilidades de llegar a procesar a su autor no
supera el 10% de los casos. La criminalidad también ha cambiado, son
delincuentes que se han criado en un mundo virtual del cual se desconectan cuando
quieren, no teniendo ninguna sujeción marcada por las consecuencias de sus
acciones. La vida ya no tiene ningún valor, o al menos no el valor de un par de
zapatillas, por las cuales los jóvenes están dispuestos a matar, donde hoy
primero se dispara y luego se roba. Ya no es la bolsa o la vida, sino la bolsa
y la vida.
La
polémica decisión de un juez de la república que autorizó video conferencias de
una célula del Tren de Aragua con el exterior y además visitas conyugales, en
una cárcel de alta seguridad que está destinada al control y seguimiento de
criminales de alta peligrosidad, ha abierto un debate que en Chile despierta pasiones
pero que no conduce a nada. El juez argumentó su decisión apelando a tratados internacionales,
la práctica de la buena justicia y motivaciones en pro de la reinserción del
delincuente. Argumentos tan genéricos que no pueden aplicarse cuando tales
decisiones pueden afectar investigaciones en curso o pueden incentivar nuevos
delitos desde las mismas cárceles.
Sin embargo, lo más interesante de la polémica
fue la columna en defensa del juez Urrutia del rector de la Universidad Diego
Portales, Carlos Peña, conocido por sus comentarios dominicales, su pensamiento
liberal progresista y ser uno de los autores de la Reforma Procesal Penal, lo
que podemos llamar el “Transantiago de la justicia” del gobierno de Ricardo
Lagos. Dicha reforma, necesaria en sus aspectos principales, estableció un
sistema garantista a toda prueba, que puso el foco del proceso en la defensa
del acusado y no de la víctima; que no fue acompañada con una reforma del Código
Penal de hace más de 100 años; y que, por último, no se hace cargo hasta el día
de hoy, en ninguno de sus aspectos, de la nueva criminalidad existente en
Chile.
Los argumentos de la defensa del rector Peña parten cuestionando las críticas formuladas a la decisión del juez como “viscerales, hechas para la galería”, cuestionamiento propio de un intelectual que al parecer sale poco de su oficina de rectoría. Los argumentos de fondo apuntan a destacar los derechos de los criminales, pero en especial que estamos en un Estado de Derecho, cuyos garantes son las leyes y jueces. Negar la llamada a los acusados conduciría –según Peña– a transformarlos en víctimas del Estado. Nos recuerda el rector que el Estado son un conjunto de reglas y principios que permiten la vida en sociedad y que no podemos violar sin poner en peligro nuestra propia convivencia.
No hay que perderse, el liberalismo del rector Peña imagina una sociedad organizada por reglas del mercado que provee los bienes y servicios necesarios para su reproducción, junto con un espacio público de lo político que asegura la trascendencia de nuestras acciones individuales. Por supuesto que hay males en este universo del rector Peña (robos, desfalcos, asesinatos, entre otros), pero que serán sancionados por una comunidad de hombres buenos (un apasionado del mundo griego). En este proyecto político liberal de cuño "progresista" no hay espacio para el Estado, haciéndole el juego, paradojalmente, a otros grupos que desde distintas veredas buscan destruirlo.
El discurso de estas vanguardias progresistas nos revela los peligros que reporta para una sociedad la existencia de intelectuales desconectados de la realidad, que la observan a partir de principios ideológicos y doctrinarios pensados para 200 años atrás, y que no ofrecen soluciones eficientes para el mundo que les toca vivir. Viven en un castillo de cristal, reflexionando sobre el tiempo presente, en la seguridad de que por esos cristales solo pasará la luz del día y jamás la oscuridad de la noche.
Sería bueno recordarle al rector Carlos
Peña que el Estado de Derecho, al cual apela todos los domingos desde su
escritorio, está en crisis y es sometido a prueba todos los días por la misma
criminalidad que ese Estado debe defender. Solo un ejemplo, para finalizar. No existe en Chile la pena de muerte, pero esta pena de muerte la aplican todos los días los delincuentes a sus víctimas, mientras el Estado mira perplejo sin saber qué hacer.
RESEÑA DEL LIBRO: CONOZCA CHILE. UNA HISTORIA DEL TURISMO NACIONAL, 1850-1975, Reseña Patricio Herrera
REVISTA 396, 2023
Patricio Herrera y Juan Calos Yáñez (Eds.)
Alcohol y trabajo en América Latina. Siglos XVII-XX.
Experiencias económicas, políticas y socioculturales.
Valparaíso: América en Movimiento, 2019